lunes, diciembre 10, 2007

EL ESCÉPTICO



Manos expertas de grafito diseñan pingüinos en mi espalda,
tacones de colores se enredan en mis piernas esbozando un tango de salón,
mi alma atormentada es carboncillo que dibuja penas, desvaríos,
alegrías, ilusiones, tristezas, gozo, quimeras, pasión...
Tan blindado a Eros me creía, tan curtido en asuntos del amor,
y resulta que sólo soy un parvulito que ha perdido su goma de borrar.

6 comentarios:

MARIAN dijo...

Olé :)

¿¿Qué tal el puente, Anitita??

Te mando un besote con goma de borrar

Ben dijo...

¿Bailamos? El tango es tan apasionante como hacer el amor, jeje, ¿no crees?
Muchos besos tangeros

Labegue dijo...

Me uno a Marian

Olé!!

Sonia dijo...

...pero el viajero que hushe tarrde o temprrano detiene su andaaarrrr.
Y aunque el olvido, que todo destrushe,
hasha matado mi vieja ilusión,
guardo escondida una esperanssa humilde que es toda la forrrtuna de mi corasssón.
Chispón!
Besazo tanguero, guapa!

NO SOY DE AQUI NI SOY DE ALLA dijo...

Ayyy mis tanguitos !!! con lo mala que soy para bailarlos (bueno, el tango y todo lo que se ponga) y lo que me gusta. Por eso de que uno saca lo peorcito de cada uno de la familia, yo sali a mi madre que era mas dura que un tronco. Y mi padre un bailarin excepcional. Ya podria haber sacado los ojos negrazos de mi madre y la facilidad pa bailar de mi padre. En fin, que nunca estamos contentos con nada, no?? jajaja
Me encanto esta entradita...
Besitos arrabaleros

Blood dijo...

El tango parece una pelea de piernas, que pugnan una contra la otra para ganar espacio, se rozan y entrelazan hasta la saciedad, empujándose para salir ilesas del trance. La música arrabalera suena de fondo, mientras ellas siguen su ritmo, trasladando en su vaivén a sus cuerpos rígidos.

Un fuerte abrazo