jueves, diciembre 13, 2007

LO PROHIBIDO


Érase un tipo que estaba tan cansado de obviar las puertas prohibidas de la vida, esas que dicen las malas lenguas que encierran grandes peligros tras de si, que un día decidió pasar de todo y probar a ver que se ocultaba detrás de una de ellas. Cuando se encontró ante la puerta y vio sobre el dintel la luz roja indicativa de peligro, no hizo caso, y empujándola con decisión y valentía, pasó al interior. Una vez dentro, lo primero que se encontró fue una gran pancarta sostenida por varias personas, en realidad parecía que estuvieran celebrando algo. El cartelón decía: "¡¡Enhorabuena!! Por ser el daltónico un millón que pasa al Lado Oscuro, te ha correspondido un premio."
En efecto, sentada sobre un taburete, vestida de rojo –naturalmente-, y comiéndose con sumo deleite una manzana, le esperaba la muerta más sexy, bonita y picante de todas.

4 comentarios:

Sonia dijo...

Recién llegada de ver en pantalla grande Amarcord y sabiendo, una vez más, que cuando me va cojonudo en algo me va siempre de puta pena en otra cosa, es siempre un alivio encontrar un relato tuyo. Y más éste, que habla de puertas que hay que atreverse a cruzar.
Ay, qué vida ésta.
Buenas noches, compa-blogger!

Isabel dijo...

¡Qué sugerente y bello! Enhorabuena y una pregunta ¿has editado ya tu libro de relatos?, aunque supongo que con lo que escribes debes tener varios ya.
Besitos.

NO SOY DE AQUI NI SOY DE ALLA dijo...

Aunque el resultado sea un poco fuerte siempre es mejor atreverse a cruzar las puertas y a entrar en todo aquello que nos esta prohibido, por prejuicio, por costumbre o por lo que sea.
La felicidad tambien esta detras de algunas de esas puertas, y si no nos atrevemos es posible que nunca la conozcamos y es una pena, porque es esquiva, pero da muchas cosas buenas
Besos

Labegue dijo...

Al final todo es elegir.

Besísimos