Hoy por la mañana he decidido plantarle cara al frío, ponerme la chupa de cuero, las botas y salir de casa corriendo. Paso por la peluquería, dicen que para esta tarde, pero esta tarde no puedo. Entro en otra, lo mismo. A la tercera va la vencida. Qué quieres, me dice, qué voy a querer, un corte de pelo. Aviso y el que avisa no es traidor, aunque suene a una amenaza lo quiero bien corto y de punta se lleve o no, me da igual. Y Corta, tris, tras, tris, tras... Mientras, veo caer la nieve –tímidamente, eso sí- a través de la ventana, no va a cuajar eso lo sabe un tonto, que estamos en Pucela, hombre por Dios. Y yo me dejo hacer, es tan fácil... la peluquera se aprovecha de mi debilidad y me aplica una especie de pomada en el cabello, se está jugando la vida, que a mi nadie me pone pomadas ni pegamentos capilares, qué manía, dice que el producto es bueno y poco adherente, no sé, la cuestión es que aquí se está tan bien... Me gusta que me atusen el pelo y me acaricien la espalda. La señorita, por lo pronto y por lo que le pago, sólo me revuelve el cabello con los dedos. Ahora busco quien me acaricie la espalda. Pagando aunque sea.
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7 comentarios:
Espero que en este momento no puedas leer mi comentario porque te estén sobando la espalda como a un bollo de pan.
Disfruta, Anita!
Como no dispongo de tanto tiempo como quisiera, y no puedo llevar tu ritmo ni en sueños, voy a hacer lo que mejor se me dá, que es un remix de comentarios sobre tus últimos posts:
- La hemorragia:
No sé muy bien qué decirte, la verdad. Que tú hables de sangre y te pongas en un plan así me inquieta un poco... Creo que no he pillado bien la historia.
- La escalera celestial:
Yo también habría hecho algo parecido a lo que hizo el "cerdo", seguro, salvando las diferencias correspondientes, claro. Jejejeje. Pero que conste que tampoco justifico al tipo, ¡eh!
- Caricias:
Me resulta curiosísimo entenderte tan bien, sentir que de alguna forma muy aproximada me identifico con tus deseos, o con los de los personajes de tus historias, vaya.
Y bueno, de nuevo disculparme doblemente por lo del otro día, ya sabes. Lo siento de verdad. Espero que "los cervecientos" podamos vernos muy pronto.
Un beso grande, Ana.
Pues si ha de ser pagando, lo siguiente es un masaje. Si lo consigues sin pagar, enhorabuena, eso no tiene precio.
Un beso
Yo creo que con tu porte y belleza, y encima con tu corte de pelo engominado de peluqueria, ninguna necesidad de pagar para que te soben la espalda, hija !!!!
Que deberian pagarte para tener ese privilegio
Y yo conozco a un señor muy rudo que seguro, seguro, esta dispuesto a hacerlo
Besitos y buen domingo
Pero pero pero pero... me he quedado embobada mirando la fotoooo... qué bonita!!!!
Lo de que te acaricien la espalda... aquí tienes a otra que se derrite si le acarician la espalda, ¿hay algo mejor que eso? jejeje...
Besito!
Masaje en la espalda.....madre mía como me gustan las cosquillas en la espalda, y mejor si no pago..jeje, la foto es preciosa
Pagando aunque sea ;) jajaja
Guapa, un besote
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